Vida con el Jimny 25 de febrero de 2026
Comenzamos la temporada de Viajes
De Arica a Punta Arenas, partir con lo justo (y con todo)
En marzo comienzo un proyecto profundamente personal, recorrer Chile por tierra, desde Arica hasta Punta Arenas, documentando el camino y buscando historias ligadas al mundo Suzuki. No es solo un viaje geográfico; es también un viaje hacia adentro, hacia ese lugar donde nacen las decisiones que dan miedo… pero que al mismo tiempo hacen sentir más vivo que nunca.
La verdad es que estoy nervioso. Ansioso. Con esa mezcla extraña entre emoción y vértigo que aparece justo antes de saltar al vacío. Porque este viaje no parte desde la comodidad ni desde la certeza. Parte exactamente igual que cuando comenzó todo este proyecto: con lo justo. Con pocos recursos, sin garantías, pero con una convicción enorme de que las buenas aventuras no se planifican al milímetro… se viven.
Voy dispuesto a trabajar donde sea y en lo que sea necesario para seguir avanzando. Si el camino exige detenerse a generar recursos, así será. Si toca ensuciarse las manos, aprender algo nuevo o dormir en cualquier rincón, también. Este no es un viaje financiado por certezas, sino impulsado por ganas.
Quiero conocer personas reales. Escuchar historias que no salen en los mapas turísticos. Encontrar esos relatos que viven en talleres mecánicos, estaciones de servicio, pueblos olvidados, caminos de ripio y conversaciones improvisadas al lado de la ruta. Historias de esfuerzo, de libertad, de locura y de amor por los fierros que, de alguna forma, también hablan de la vida.
Viajar así implica aceptar la incertidumbre como compañera permanente. No saber exactamente dónde dormirás mañana. No saber si alcanzará la plata para la próxima semana. No saber qué tan difícil se pondrá el camino. Pero también significa algo mucho más poderoso: saber que cada día puede sorprenderte.
Este proyecto no busca mostrar un viaje perfecto. Busca mostrar un viaje real. Con cansancio, con dudas, con momentos incómodos… y también con paisajes que te dejan sin palabras, encuentros que te cambian la perspectiva y esa sensación incomparable de libertad cuando entiendes que estás exactamente donde quieres estar.
Parto con lo justo, sí. Pero también parto con lo más importante: ganas, curiosidad y la certeza de que las mejores historias aparecen cuando uno se atreve a salir, incluso sin tener todo resuelto.
Porque a veces, para avanzar miles de kilómetros, lo único que realmente necesitas… es decidir partir.